Guillermo Pereyra
El 20 de julio pasado Pedro Francke fue entrevistado por BBC Mundo y formuló allí el concepto de “Economía Popular con mercados”. Un concepto desconocido además de extraño, para mí. La economía sin mercados no parece una opción y la economía con mercados parece una redundancia. De otro lado la economía popular también resulta una redundancia.
En la entrevista Pedro Francke sostiene que la economía popular con mercados “es un modelo de libre actuación de la empresa privada, como lo hemos tenido hasta ahora, pero con un mayor componente redistributivo de parte del Estado“.
En consecuencia, se trata de la economía tal como la conocemos pero con un Estado que redistribuye más que antes. Pero para redistribuir más se tiene que contar con mayores ingresos del estado. Estos ingresos son financiados por la economía mediante, como siempre lo ha sido, los impuestos. ¿Este nuevo modelo implica un cambio en la política fiscal?

La respuesta es muy clara: “Hay que redistribuir la riqueza, en particular la riqueza minera“, que llegaría a manos del pueblo. Esto está en línea con el mensaje de Pedro Castillo en la campaña presidencial: “no más pobres en un país rico”. Y es copia literal del mensaje de campaña presidencial de Vladimir Cerrón hace 5 años. Lo sostuvo al final del primer debate entre candidatos y forma parte del plan de gobierno que presentaron.
El año 2016 Vladimir Cerrón lanza esta consigna cuando Pedro Castillo no formaba parte de PL (Perú Libertario). Recién el año 2020 se incorpora a PL (ahora Perú Libre) y lidera la campaña electoral con la misma consigna.
El 2020 Pedro Francke forma parte del equipo de Verónica Mendoza, candidata de Juntos por el Perú que obtuvo el sexto puesto en la votación presidencial de primera vuelta. Hoy Pedro Francke es el asesor económico de Pedro Castillo y Verónica Mendoza su aliada. ¿Qué dice el plan de gobierno de Juntos por el Perú del modelo de economía popular con mercados?. Nada¡
La única mención a la economía popular que se encuentra en ese Plan (p. 27) es la que sostiene que en el corto plazo “…la preocupación absoluta es la recuperación del empleo y la economía popular”. En ese contexto la referencia es a la recuperación de la economía de los sectores populares y no a un modelo de economía.
En el caso del plan de gobierno de PL del año 2016 tampoco existe la referencia a este modelo, sin embargo aparece de manera conceptual.
Por ejemplo, el Plan de PL del 2016 se propone un Estado que se preocupe no solo de la estabilidad macroeconómica sino de la estabilidad microeconómica del hogar; de un Estado que no se guíe por la demanda externa sino por la demanda interna; del cambio de un Estado privatizador y exportador de capitales por un Estado nacionalizador que fortalezca la economía interna invirtiendo sus capitales; por un Estado que peruanice la economía mediante el uso del superávit.
El plan de PL del 2020 consolida el plan del 2016 formulando el modelo de economía popular con mercados y convirtiéndolo en el eje principal de su proyecto político. PL se propone una nueva constitución mediante una Asamblea Constituyente con el objetivo de plasmar el nuevo régimen económico del Estado.
La definición del modelo de economía popular con mercados, presentada por Pedro Francke, se limita a la presencia de un mayor componente redistributivo. Dejar el mercado libre pero redistribuir de los ricos a los pobres, no es un modelo económico nuevo. Es más bien una falacia económica, la falacia de Robin Hood.
Un retroceso al siglo XIV cuando Robin Hood decide robar a los ricos y distribuir entre los pobres. Robar a los pobres se percibe como injusto, pero no a la inversa, robar a los ricos se percibe como justo.
El modelo de economía popular con mercados representa la misma falacia: el mercado genera riqueza para unos pocos y el Estado, moderno Robin Hood, les quita a los ricos y entrega a los pobres. Sin embargo el modelo no se limita a la redistribución en base a un aumento de los impuestos, especialmente a la minería (que juegan el rol de los más ricos de los ricos).
El modelo de economía popular con mercados tiene propósitos mayores. La redistribución jugó un papel importante durante el gobierno de Ollanta Humala y también con el de Alan García. Precios en alza de la minería dejaron espacio para aumentar la recaudación fiscal y mantener la economía en piloto automático. Y eso funcionó y funcionó bien.
Así fue como Humala abandonó la Gran Transformación por la Hoja de Ruta. En PL la Gran Transformación tiene como eje a la Asamblea Constituyente, pero tengo la impresión que la economía popular con mercados no es la hoja de ruta; más bien, es parte de la Gran Transformación.
De acuerdo con el plan de PL el modelo de economía popular con mercados , el mercado no es libre, es un mercado regulado por el Estado; es un estado interventor, planificador, innovador, empresario y protector.
El plan de PL busca liberar al Estado “para que pueda crear empresa y competir equitativamente con el empresariado privado“.
En consecuencia, la defensa de Pedro Francke de un modelo de economía popular con mercados, es la defensa del programa máximo de PL. Aquí no hay Hoja de Ruta. El modelo es la esencia de la Gran Transformación.
En la medida que Pedro Castillo mantiene la bandera de la Asamblea Constituyente, sostiene el modelo de economía popular con mercados, sostiene el aumento del gasto público, del déficit fiscal, de la deuda pública y la creación de empresas públicas.
Aquí tienen la exposición del modelo de economía popular con mercados, por parte del propio Vladimir Cerrón:


