Ayer por la tarde estuve por la Urb. San José en Bellavista y pasé por lo que fue el Cine Monarca y que ahora es una Iglesia Evangélica, la Comunidad Cristiana Cristo Vive. Y esto me hizo recordar que la gran mayoría de los cines antiguos ahora funcionan como iglesias. Entonces recordé al Profesor Parkin y su libro de Microeconomía.
En el capítulo 4 de su texto Microeconomía, edición para Latinoamércia, Oferta y Demanda, el Profesor Parkín sostiene que la función de oferta depende de las siguientes variables: el precio del bien, el precio de los recursos productivos, el precio de los bienes relacionados producidos, los precios futuros esperados, el número de oferentes y la tecnología. Si el precio del bien aumenta, disminuye, la oferta aumenta, disminuye, la relación es directa y es la que determina la pendiente positiva de la curva de oferta. Si el precio de los recursos productivos sube, baja, la oferta baja, sube. La relación es inversa. Si los precios en el futuro van a subir, bajar, la oferta en el presente disminuye, aumenta, la relación es inversa. Si el número de oferentes aumenta, disminuye, la oferta aumenta, disminuye, la relación es directa. Si la tecnología aumenta, disminuye, la oferta aumenta, disminuye, la relación es directa.
En el caso del precio de los bienes relacionados producidos, el Profesor Parkin se refiere al precio de los bienes que son sustitutos en la producción o que son complementos en la producción. En el caso de los sustitutos, si el precio de un bien sustituto en la producción sube, la producción del bien baja y la relación es inversa. En el caso de los complementos, si el precio de un bien complemento en la producción sube, la producción del bien también sube.
Por ejemplo, supongamos que tenemos un restaurante que oferta menú criollo. La producción alternativa es el menú marino. Si el precio del menú marino sube, es mejor producir menos menú criollo y más menú marino. La cerveza es la producción complementaria del menú criollo. Si sube el precio de la cerveza sube la producción de cerveza y sube la producción de menú criollo.
En muchas ocasiones estos ejemplos son suficientes para los estudiantes del curso introductorio de microeconomía. Sin embargo, cuando se les requiere la presentación de otros ejemplos, tienen muchas dificultades. Generalmente presentan modificaciones sobre los mismos ejemplos. Cambian el restaurante por una dulcería, la comida criolla por el chifa, etc.
Y por eso es que recordé al Profesor Parkin cuando me encontré con el antiguo cine Monarca en Bellavista, hoy convertido en Iglesia Evangélica. El fenómeno es generalizado. Muchos cines antiguos, no en su construcción pero sí en el tipo de tecnología empleada, se han convertido en iglesias. ¿Por qué?
Porque una iglesia es una producción alternativa al cine. Si el precio de los cines baja y suben sus costos, el precio de la producción alternativa se vuelve atractivo. Y esto explica la contracción de la producción de cines con tecnología obsoleta y el incremento de la producción alternativa de iglesias en los edificios de estos cines.
Aquí tienen, para quienes están en base 4 y adelante, algunas fotos de cines que hoy son iglesias. La primera foto corresponde al Cine Azul, hoy Iglesia. La segunda foto es del Cine Concorde, hoy Iglesia. La tercera foto corresponde al Cine San Felipe, hoy Iglesia. Y la última foto es el Cine Orrantia, también Iglesia.



